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El embarazo y el ejercicio físico son totalmente compatibles, ejercitarse aporta grandes beneficios a las mujeres embarazadas. Ayuda a evitar molestias, sobrepeso, prepara cuerpo y mente para el momento del parto, y después de ayuda a recuperar mucho más rápido la figura.

Es necesario hablar primero con el médico para estipular el nivel de los ejercicios ya que se basan en el estado físico, y se necesita saber si existe algún riesgo para la madre y el bebé.

Beneficios

  • Disminuye riesgos en el embarazo: como preeclampsia y diabetes gestacional.
  • Sentirse mejor: sabemos que el embarazo implica ciertas molestias, como cansancio, dolores de espalda, inflamación de pies, entre otras cosas. El ejercicio adecuado permite aliviar los dolores.
  • Mejora tu postura, fortaleciendo los músculos de la espalda, los glúteos, los muslos, etc. Previene el deterioro de las articulaciones, mejorar la circulación y además proporciona un mejor descanso durante la noche.
  • Verse mejor: el ejercicio aumenta el flujo sanguíneo hacia la piel, otorgándole un aspecto más fresco y saludable.
  • Preparar el cuerpo para el parto: Será más fácil, ya que los músculos están ejercitados y el corazón está en buen estado. Los ejercicios ayudan a controlar la respiración durante el parto, y por ende a soportar las contracciones manteniendo un flujo adecuado de oxígeno al feto.
  • Disminuye la presencia de celulitis y la presencia de estrías.
  • Recuperar la silueta: Realizar ejercicios en el embarazo disminuye considerablemente la cantidad de grasa en el cuerpo, esto ayudará a recuperar su figura con facilidad, se sentirá menos cansada y más activa en el momento en que comience a realizar los ejercicios con este fin.

Ejercicios adecuados para el embarazo:

  • Caminar: Es recomendado por muchos expertos. Comience despacio los primeros cinco minutos para que el cuerpo se vaya acostumbrando. Se recomienda hacerlo tres veces por semana, modifique el ritmo agregando subidas y distancia. Aumente dos minutos por semana y acelere un poco el ritmo para ir agregando poco a poco intensidad al ejercicio.
  • Natación: Se trabajan todos los músculos, ayuda a relajarse, mejora la respiracion, etc.
  • Yoga y pilates: Reducen el estrés y los dolores de espalda. Solo hay que evitar las posturas o ejercicios que ejerzan presión en el vientre o donde puedas perder el equilibrio. Siempre piense en el bebé.
  • Bicicleta estática: Relaja, tonifica, mejora la circulación y evita el exceso de grasa tanto en la mamá como en el feto.
  • Ejercicios en el agua: Es muy recomendado ya que al estar sumergida, disminuye el peso del cuerpo y hace más fácil el ejercicio reduciendo los riesgos de lesiones.

Es importante estar atenta a las señales del cuerpo:

– Muchas embarazadas sufren de mareos y su centro de gravedad cambia con el avance del embarazo producto del aumento de peso.

– La respiración se hace un poco más difícil por la presión que ejerce el feto sobre los pulmones, sobre todo en el último trimestre, así que si su cuerpo le exige que se detenga, debe hacerlo.

El ejercicio durante el embarazo no está dirigido a adelgazar. Mucho cuidado!

 “CUERPO ACTIVO, EMBARAZO SALUDABLE”